Acciones directas sobre las fuentes de agua

José Darío Salazar   Siglo XXI   septiembre 1999


Son muy pocas las quebradas y los ríos que en Colombia viven en buenas condiciones ambientales y las fuentes de agua que sobreviven es porque el hombre no tiene contacto con ellas y así se han librado de su contaminación.

La cruzada de apoyo que la Revista Ambiental S.XXI viene llevando a cabo para recuperar fuentes de agua de vital importancia para las comunidades que han permitido coordinar y prestar especial apoyo a la CRA, Corporación Cuenca Río Apulo, con sede en Zipacón, para liderar la recuperación de este importante río de la provincia del Tequendama, así como la creación de la CRA en la Mesa, para participar en este mismo proyecto e implementar la recuperación de la quebrada la Carbonera, una verdadera cloaca municipal, como también apoyar la recuperación del río Bogotá en Girardot y de la quebrada Naturco en Natagaima.

Estas fuentes de agua, en su orden, La Carbonera tributaria del Apulo, el Apulo tributaria del Bogotá y este con la quebrada Naturco, tributarios del Magdalena, alertan sobre una de las situaciones más dramáticas que se viven hoy en casi en todos los poblados de país: no existen defensores de las fuentes de agua y por el contrario, sí existen agresores de los ecosistemas que contribuyen en buena medida a la supervivencia de muchos colombianos.

Verter aguas negras a estas quebradas y ríos, como depositar basuras en sus riveras constituye un atentado mortal a estos recursos y a las personas que igualmente tienen la necesidad de surtirse de ellas. Aquí ha faltado mayor decisión administrativa y gestión gubernamental para que desde años se haya obrado en concordancia.

Estas quebradas y ríos tienen en común que muchas personas se surten de ellos sea para tomar su acueducto o su riego pero así mismo es total el desinterés y no importa siquiera que pase con ellos después de ser utilizados.

En cada finca, en cada vereda o inspección, en cada municipio, en cada departamento debemos crear defensores de las cuencas. Estos defensores deben ser los vecinos los estudiantes y las personas que comprendan la importancia de pasar a la acción y con su ejemplo parar la contaminación de basuras y alcantarillados. No nos merecemos caños de agua podrida corriendo por los municipios cuando podemos hacer algo por salvarlos ya que no somos capaces de salvarnos a nosotros mismos.

Las posibilidades de hacer rescate ambiental y ecológico lo tiene cada grupo de vecinos que vean en estas acciones una forma de contribuir a la convivencia con la naturaleza.