COL-014: Serie Navegando por los ríos de Colombia Dos-
Jaime A. Escobar Devia El País, Cali, Valle noviembre 2007
Serie Navegando por los ríos de Colombia Dos
MEDIO AMBIENTE. Este afluente, que nace en la Cordillera Occidental y donde sus aguas son cristalinas, se convierte en Cali en un caño
Cañaveralejo, otro río muerto
Su triste final inicia desde la parte media de la cuenca, en los sectores de El Mango y La Sirena, donde le vierten basuras y aguas residuales. En Cali, el afluente es aprovechado por varias unidades residenciales del sur para depositar en su cauce las aguas de cañerías.
Son terrenos donde la vegetación aún reina. Allí, el espeso color de las flores, el húmedo verdor de los tupidos árboles y la paz de la zona boscosa hacen que este lugar, localizado en parte rural de Cali y a pocos metros de La Sirena, sea estupendo para el descanso eterno.
Tal vez por eso están ubicados en este sector los cementerios Jardines de la Aurora y Jardines del Recuerdo. En ellos los cuerpos encuentran su última morada en medio de la naturaleza. Pero lo triste es que por ese mismo lugar pasa el río Cañaveralejo completamente muerto, pues sus aguas, infestadas de basura y de toda clase de contaminación, ya vienen con cero grado de oxígeno.
El Cañaveralejo, uno de los siete afluentes de la capital vallecaucana, nace mucho más arriba. A 1.800 metros sobre el nivel del mar, en un sitio conocido como El Faro y localizado en la Cordillera Occidental, en pleno Parque Nacional Natural Los Farallones de Cali.
Más abajo, a 1.300 metros, en la vereda Carolina Las Brisas, en el corregimiento Los Andes, el río aún conserva sus hermosos parajes naturales, protegidos por una espesa vegetación.
El cauce, de unos dos metros de ancho, está cubierto de helechos marraneros y de palma, y en sus riberas se levantan árboles de hasta 20 metros como tachuelos, carboneros, guaduales, cañabravas, arrayanes, mandules, mortiños, nacederos, mestizos, jiguas y caspios.
De estos últimos (caspios), los nativos de la región conservan aún creencias como la de que les toca insultarlos o hasta orinarlos, antes de pasar por debajo de ellos, para que no los 'pringuen' con el popular 'carranchín'.
En este sector, la mayoría de árboles son tan altos que sirven de refugio a muchos micos, los cuales en las noches dejan escuchar sus chillidos mientras se mecen alegremente entre sus ramas.
Allá el agua del Cañaveralejo es completamente cristalina. Un privilegio que se pierde a medida que pasa por los sectores de El Mango, El Crucero, La Sirena, hasta llegar a la parte urbana de Cali en los barrio Belisario Caicedo y Guadalupe, y la Plaza de Toros, que orgullosa adquiere el nombre del moribundo afluente.
En plena ciudad el color del agua cambia a un verdoso espumoso, producto de los vertimientos de aguas residuales y de los botaderos de basura y escombreras que se encuentran a lado y lado del río. Contaminación que se une a la que ya le ha originado en la parte rural los criaderos de cerdos y caballerizas, las cuales depositan en sus aguas todo el estiercol y los desperdicios de los animales.
"La gente no se conscientiza de la importancia del agua. Por eso no la cuidan y la contaminan con toda clase de agresores", no se cansa de repetir Henry Carabalí, técnico de la CVC, al observar la triste radiografía del río.
El deterioro del afluente es tan evidente que tocó canalizarlo para evitar que sus aguas negras inundaran algunas calles de la ciudad en las épocas de creciente. Y así, muerto, llega el Cañaveralejo al Canal Sur.
TESTIMONIOS
"En este lugar el río es de aguas puras y cristalinas. Aquí lo único que nos molesta es la hormiga arriera".
Abraham Muñoz,
vereda Carolina Las Brisas.
"El río por aquí es una cañería. Por más que la junta comunal nos recomienda mantenerlo limpio, la gente vierte las cañerías y toda clase de basuras".
Miguel Ángel Fernández,
sector La Sirena.
"No sé porque la gente le bota tanta basura al río, si los camiones de Emsirva pasan tres veces por semana".
Simeón Zúñiga,
barrio Belisario Caicedo.
"La gente del Cementerio San José permite que la gente deje toda clase de desperdicios, los cuales llegan después al cauce del río".
Gloria Yela,
barrio Belisario Caicedo.
PIES DE FOTOS
1- Arriba, en la vereda Carolina Las Brisas, en el corregimiento Los Andes, un poco más abajo de su nacimiento, el río Cañaveralejo forma hermosas cascadas de aguas cristalinas.
2- La hormiga arriera es la única que afecta a la naturaleza en la vereda Carolina Las Brisas.
3- En el sector de El Mango las basuras aparecen en las riberas del río, producto de las ventas callejeras.
4- Este es una cañería de la Ciudadela Guadalupe que cae al río.
5- Esta es la desembocadura del río Cañaveralejo al Canal Sur, en la Carrera 50 con Calle 23, donde está la invasión Brisas del Limonar.
TEXTO DEL NAVEGADOR DE LA PORTADA DEL PERIÓDICO (A1)
CALI.
Río Cañaveralejo se convierte en caño
El río Cañaveralejo se convierte en un caño al llegar a Cali. Éste es uno de los más afectados por la contaminación. B1
MEDIO AMBIENTE. Este afluente, que tiene un corto recorrido de quince kilómetros, es contaminado por las minas de carbón y basuras
Aguacatal, un cauce maltratado
En el corregimiento de Montebello unas 18.000 familias vierten sus aguas negras al río. Aún así surte a varios acueductos.
Allá arriba en la montaña, donde se respira un aire puro, donde la vista se recrea a través de los acantilados de una cuenca de verdosas praderas y donde el agua nunca falta, nace el río Aguacatal, uno de los siete afluentes de Cali.A 1.800 metros de altura sobre el nivel del mar brota este río, en la vereda Alto de Aguacatal, del corregimiento de La Elvira, y el cual sirve de límites a los municipios de Dagua, La Cumbre, Yumbo y Cali.
Estar allá arriba es sentirse en el paraíso. Enredaderas de flores amarillas, frondosos helechos, nogales cafeteros y heliconias con gigantescas flores rojas arropan las riberas del río, el cual, con el arrullador sonido de sus aguas, le anuncia a los terrestres la majestuosidad de la naturaleza.
Imponencia vegetal que se desdibuja muy pronto. Pues este río, de muy corta extensión (sólo recorre quince kilómetros hasta su desembocadura al río Cali) es contaminado por la caparrosa de las minas de carbón en el corregimiento de Golondrinas, a 1.300 metros de altura.
"En la microcuenca de la quebrada El Chocho (uno de los principales afluentes del Aguacatal) hay nueve minas ilegales de carbón. Solamente las Carboneras Elizondo están legalizadas por la CVC, además, porque con ellas desarrollamos un programa de reforestación de la cuenca, en la cual se sembraron más de un millón de eucaliptos", cuenta Óscar Molina, técnico operativo de la CVC.
A su turno, Elvis Viveros, ingeniero de minas de Carboneras Elizondo, acepta que vierten la caparrosa a la quebrada El Chocho. Sin embargo, asegura, poco a poco han ido alcanzando el Ph normal (grado de alcalinidad del agua).
"En invierno el aforo de la caparrosa de la mina es de 20 litros por segundo y en condiciones normales es de 12 litros. Hace unos años teníamos una medición de 1,8 de Ph, ahora vamos en 3,4 de Ph, es decir, la mitad de lo normal, que es 7 de Ph. En dos años esperamos llegar a los 6 de Ph", explica el ingeniero.
Una explicación muy técnica, poco entendible para los moradores de la zona, quienes aseguran que las minas de carbón son las principales causantes de la alta contaminación del río.
Y así lo es. Pues por este sector el agua de la quebrada El Chocho es demasiado café, un color que se hace más espeso cuando el afluente desemboca al Aguacatal, cerca a la estación de bomberos que lleva su nombre.
Aún así la quebrada El Chocho surte a seis acueductos durante su curso: Lomitas, Golondrinas, Villa del Rosario, Montebello, Campoalegre y Las Palmas.
El Aguacatal, por su parte, abastece a los acueductos del corregimiento La Elvira y el de los barrios Patio Bonito y Vista Hermosa. Se estima que unas 30.000 familias, es decir, unas 150.000 personas se abastecen de sus aguas.
Aún así, la cuenca del Aguacatal, con una superficie de 6.179 hectáreas, es considerada por los ambientalistas una de las más secas de la región, por lo cual el caudal del río es muy bajo.
Otro de los grandes problemas del Aguacatal son los asentamientos subnormales, actualmente ya consolidados, como ocurre en el corregimiento de Montebello, donde hay una alta densidad de viviendas construidas al borde del río. Se estima que unas 18.000 familias (unas 90.000 personas) vierten allí sus aguas residuales al afluente.
Y como ocurre con todos los ríos de la capital vallecaucana, al llegar a la ciudad, el Aguacatal ya viene con sus aguas muertas, las cuales desembocan al río Cali en el tradicional sector de 'Entre Ríos'.
TESTIMONIOS
"El río por aquí es muy sano. Nosotros nos bañamos en él e incluso pescamos. Una vez saqué un guabino de 35 centímetros de largo. Solamente se vuelve turbio cuando llueve".
Giovany Muñoz,
vereda Alto Aguacatal.
"Este es uno de los ríos más limpios de la zona, porque evitamos que le caigan aguas residuales de las casas. Además, le sembramos árboles en sus riberas".
Edilberto Muñoz,
vereda Alto Aguacatal.
"El río tiene buen caudal en esta vereda. Cuando llueve trae bastante agua. En varias oportunidades se llevó un puente que era de madera, hasta que lo cambiaron".
Evelio Ruiz,
vereda Alto Aguacatal.
"El río viene muy contaminado por las minas de arriba. Afortunadamente no nos ha dado ninguna enfermedad".
Alba Nury Ochoa,
barrio Bajo Aguacatal.
PIES DE FOTOS
1- Esta hermosa cascada del río Aguacatal, que forma el charco 'La Paila de Lilia', se observa en el corregimiento La Elvira, a 1.650 metros de altura. Para los moradores es un paraíso.
2- Con un proceso escalonado es tratada la caparrosa que sale de la mina Carboneras Elizondo.
3- Desembocadura de la quebrada El Chocho al río Aguacatal, poco antes de llegar a Cali.
4- Esta es una de las tomas de acueducto del río Aguacatal.
5- En el barrio Bajo Aguacatal, a la entrada del casco urbano de Cali, el río presenta una alta descomposición de sus aguas, por las basuras.
6- Esta es la desembocadura del río Aguacatal (derecha) al río Cali, en el tradicional sector de 'Entre Ríos', en el barrio Normandía.
TEXTO DEL NAVEGADOR DE LA PORTADA DEL PERIÓDICO (A1)
CALI.
El río Aguacatal muere rápidamente
El río Aguacatal, uno de los afluentes más tradicionales de Cali, muere casi en su inicio, por las invasiones que se han formado en sus riberas. B2
MEDIO AMBIENTE. El segundo afluente de Colombia, al pasar por la parte metropolitana, es maltratado por varios agresores. Aún así surte de agua al 80% de la ciudad
Los ríos de Cali matan al Cauca
En el corregimiento de El Hormiguero el río todavía presenta un grandioso espectáculo vegetal, el cual se desdibuja al entrar al casco urbano de la capital del Valle. El Canal Sur, que recibe al Meléndez, Cañaveralejo y al Lili, y la desembocadura del río Cali, le vierten al Cauca diariamente 50 toneladas de basuras. Crítica radiografía.
Es un verdadero Lázaro. El río Cauca muere al entrar a territorio del Municipio de Cali, donde su cauce abre sus brazos para acoger a otros afluentes moribundos.Aún así, las putrefactas aguas que emanan un olor de caño, que se siente en cualquiera de sus riberas al paso por la zona urbana de la ciudad, parecieran resucitar para darle vida a más de dos millones de personas en la capital vallecaucana.
Son los prodigios de la Naturaleza, pues gracias al extenso recorrido de 1.350 kilómetros hasta su desembocadura en el Brazo de Loba en el río Magdalena, en el departamento de Bolívar, al norte del país, el afluente alcanza a recuperarse.
Así, luego de pasar por Cali, ciudad que surte con el vital líquido al 80% de su población, le sigue brindando grandes beneficios a 183 municipios localizados en su cuenca hidrográfica de 63.300 kilómetros cuadrados.
"Los mayores agresores contaminantes del río Cauca en su recorrido que hace por la ciudad de Cali son, paradójicamente, los mismos seis ríos que atraviesan el perímetro urbano (Cali, Pance, Meléndez, Aguacatal, Lili y Cañaveralejo), porque se convierten en caños cuando bajan de la ladera", afirma Alberto Ramos, director del Dagma.
El funcionario asegura que la mayor responsabilidad "la tiene Emcali, porque no ha suprimido los vertimientos de aguas residuales que deberían ir por el alcantarillado hacia la Ptar para convertir las aguas negras en biosólidos".
El País, con el apoyo de la CVC, hizo en la lancha 'La Corroncha' un recorrido de 30 kilómetros por el segundo afluente de Colombia, desde El Hormiguero, último corregimiento de la ciudad en el sur, hasta la desembocadura del río Cali en el barrio Floralia.
"El río a medida que va recibiendo afluentes con carga orgánica se va contaminando, ya que muchos municipios carecen de plantas de tratamientos de aguas residuales. Éstos vierten sus aguas negras directamente a sus ríos tutelares, los cuales finalmente llegan al Cauca. Por eso la CVC proyecta la construcción de plantas en esos municipios, para lograr la recuperación del Cauca", aseguró Hernando Devia, ingeniero ambiental de la CVC y coordinador de la Patrulla Fluvial Conozcamos el Río Cauca, Corica.
Tras embarcarse en El Hormiguero (kilómetro cero del recorrido), la vista se recrea con un inmenso verdor que recorre ambas orillas, producto de la caña brava, los guadales, los higuerones, los samanes, las leucaenas, los cauchos, los pízamos y otra serie de árboles, muchos de ellos notables, que componen una inmensa franja forestal donde se han identificado 105 especies nativas.
En este sector, según las mediciones de la CVC, el río lleva un cauce con 6,3 miligramos por litro de oxígeno disuelto. Es decir, el agua está muy cerca de ser apta para el consumo humano, pues todo líquido potable que sale de una llave de tubería debe contener como mínimo 7,24 miligramos por litro de oxígeno.
Allí, el color café miel que lleva el afluente es normal, pues es producto de la escorrentía del suelo, es decir, el arrastre de sedimentos. En este sector, donde el río alcanza los 90 metros de ancho y ocho metros de profundidad, los pescadores lanzan de seguido sus atarrayas, mientras los areneros, valiéndose de unas viejas barcazas, sacan cada diez minutos varios metros cúbicos de una arena muy apetecida para la construcción.
El río no sólo les proporciona el vital líquido, sino también el sustento de sus familias.
En esta zona, la franja forestal protectora está libre de ocupación. Los únicos habitantes de las riberas son las águilas, las iguazas, los garrapateros, los gavilanes, las garzas, los pellares, los chorlitos, las zarcetas y otras especies de pájaros, que con su canto le dan vida al río.
CONTAMINACIÓN
Lastimosamente, cuatro kilómetros abajo comienza la degradación del Cauca, primero con la caída a su cauce del Zanjón Oscuro, un río que trae aguas residuales de Puerto Tejada; y luego con la desembocadura del río Desbaratado, que como lo dice su nombre, llega completamente destruido con unas aguas de color negro.
Ni qué decir de su paso por el casco urbano de Cali: mataderos clandestinos, marraneras, gallineros, escombreras y fundiciones de aluminio, sólo por mencionar algunos de los agresores, que tiran toda clase de desperdicios, se observan a lado y lado del río.
Cuando el Canal Sur, a la entrada de Navarro, vierte sus infestadas aguas, con 50 toneladas diarias de basura y 450 metros cúbicos de lodo, el Cauca queda moribundo.
Y la estocada final se la da el río Cali, que desemboca en el barrio Floralia, donde la alta contaminación se observa claramente en unas aguas de un color negro oscuro, que emana pequeñas burbujas producto del gas metano que se libera por la descomposición de la materia orgánica en el fondo. Así es el triste adiós del Cauca en territorio caleño, un Lázaro fluvial que si no tuviera un largo recorrido quedaría enterrado de por vida en nuestra ciudad.
TESTIMONIOS
"Pescando en este río nos va regular. Pero a diario levantamos lo del sancocho. Sacamos unas 20 libras de pescado".
Oldan Velasco,
pescador de la vereda La Pailita.
"Bendito sea mi Dios, siempre me ha ido bien con la pesca. Llevo 50 años viviendo de ella y en este mismo río".
Jorge Enrique Velasco,
pescador de la vereda La Pailita.
"El trabajo es regular, pues sacamos mucha basura. De todos modos alcanzo a hacer unos doce viajes de arena".
Esmer Antonio Vásquez,
arenero de Navarro.
"Aquí en Puerto Mallarino, abajo de mi casa, sale un caño de Emcali. Es el colmo que no cuiden el río".
María Irma Cortés,
habitante de Puerto Mallarino.
PIES DE FOTOS
1- El cauce negro de la parte de arriba de la gráfica corresponde al Río Cali, en el momento de desembocar al río Cauca, de color café en la parte baja de la foto. Este dantesco espectáculo se observa en el barrio Floralia, donde los dos afluentes unen sus aguas. Allí la medición de oxígeno disuelto es de cero.
2- Varios pescadores madrugan todos los días desde las 4:00 a.m., para sacar en las aguas del río Cauca el sustento de sus familias.
3- Esta es la invasión de Puerto Nuevo, localizada sobre la margen izquierda del río Cauca, un poco más abajo de Puerto Mallarino.
4- Salida de las aguas negras de la Ptar de Cañaveralejo, canal manejado por Emcali. Allí, el olor a caño denota la contaminación del río.

