Mención Honorable

La Puya Raimondi se nos muere

Maria Elizabeth Arrazol Sandoval   Revista Vida y Futuro, en periódico LOS TIEMPOS - Cochabamba   enero 2003


La reina nativa de América, la Puya raimondi, una de las plantas más hermosas del planeta, se yergue altiva, ajena a su extinción, y cada vez más vulnerable ante sus depredadores. Su inconfundible figura domina el paisaje en Vacas, Cochabamba, y Comanche, en La Paz, y de por sí constituye un espectáculo inusual verla en la aridez llana de la puna.

Como un grandioso regalo de la Naturaleza, esta inconfundible planta crece únicamente en Bolivia y Perú a los 3.800 metros sobre el nivel del mar. Es prima hermana de las piñas, las bromeliáceas. Hasta hoy sólo se hizo la descripción de seis especies de Puyas, la "raimondi" es la más alta de su variedad, en flor puede alcanzar hasta los 12 metros de altura, según el investigador boliviano Rafael Musch, uno de los conservacionistas que más llama la atención sobre la extinción de esta planta.

El científico italiano Antonio Raimondi (1826-1890), cuyo nombre lleva la especie, fue el descubridor de tan espectacular planta de la flora andina, en la zona de Chavín de Huantar, en Perú.

Reliquia vegetal

Como penachos verdes, con afiladas y espinosas hojas, cual Aloe Vera, crece hasta los tres metros, vive en las más soleadas pendientes de la puna. Sus hojas crecen en forma esférica, partiendo del tallo central, son duras y poseen espinas muy fuertes.

Es considerada una auténtica reliquia vegetal, es una de las especies de plantas más antiguas del mundo y se la ha calificado como un fósil vivo. Si no se toman medidas rápidas y sostenidas, y no se declara Parque Nacional a la zona de Vacas, en Bolivia podría desaparecer.

Verlas en plena inflorescencia, cuando llegan a su madurez a los 80 años, es un espectáculo único e inolvidable. Es la es la planta del planeta que más tarda en florecer. La leyenda difundida dice que florece cada 100 años, pero estimaciones más recientes reducen la época entre 80 a 100 años, cuyo ciclo de vida concluye irremisiblemente con la inflorescencia.

Esta hermosa planta detenta varios récords: cuando está en flor puede medir hasta 12 metros, tiene entre 8 a 10 mil hermosas y blancas flores de tamaño mediano y produce varios millones de semillas.

La Puya raimondi también se anota otro récord, la de la inflorescencia más grande (flores en racimo en un eje floral). El racimo, de más de 8.000 flores individuales, puede lograr un diámetro de 2,4 metros y alcanzar una altura de 10 metros.

La raíz es fibrosa, el tallo mismo alcanza entre 50 y 60 cm. de diámetro del cual salen las hojas aserradas de poco más de 1 metro de largo.

Esta inflorescencia permanece cerca de tres meses, durante el tiempo en el que es polinizada por los picaflores gigantes andinos. En Bolivia se la puede ver en flor desde de octubre o noviembre hasta diciembre y enero, a diferencia de Perú, donde se la observa en mayo.

Obviamente, con la inflorescencia de una sola vez en el final de un siglo, la mayoría de las plantas que es posible ver no están en flor. Cuando florecen, tienden a hacerlo en grupos y esto ocurre cada 3 ó 4 años, lo que no se sabe es por qué sucede y tampoco está claro cuándo es su mejor época.

Hace un decenio floreció en el Jardín Botánico de Berkeley, en California, y sucedió algo similar en Der Palmengarten en Francfort, Alemania.

Entre los campesinos de los Andes existe la creencia de que laPuya Raimondi es una planta carnívora. La explicación está en que el ganado, al acercarse a la planta en busca de pasto, se enreda en sus púas.

Definitivamente, la Puya está amenazada por los lugareños que la utilizan como combustible, comida para sus animales y material de construcción, así como por los pastores que queman su base, pues los rebaños de ovejas se enganchan en las duras espinas de sus hojas.

Primera descripción

La primera descripción de esta planta fue hecha por Alcides D´Orbigny en octubre de 1830, cuando montaba una mula a 4.000 metros de altura sobre la cordillera de Vacas, en Cochabamba.

Según la historia, Alcides D'Orbigny sufría de mal de altura, al ver las puyas pensó que estaba ante una alucinación, pues se le presentaba un bosque de plantas raras a una gran altura, debido a que las plantas no estaban en floración las clasificó como Agaves.

Antonio Raimondi le dio su primer nombre científico en un viaje a Perú en 1894, llamándola Pourretia gigantea. La segunda descripción fue hecha en 1911 por Theodor Herzog, cuando los vio en el cerro Comanche en el departamento de La Paz.

Por ultimo en el año 1928, el doctor Harás cambió el nombre por el actual, Puya Raimondii, familia de las bromeliáceas.

En peligro de extinción: Alerta de los defensores de la Puya

Según Theodor Herzog, en 1911 la planta estaba difundida desde el departamento de Ancash en Perú hasta la cordillera de Vacas y Tiraque en el departamento de Cochabamba.

Hoy en Bolivia sólo se encuentra en el cerro Comanche en La Paz y en la cordillera de Vacas, provincia Arani, en Cochabamba, sobre un área de un Km2. a una altura entre los 3.800 y 4.200 m. sobre el nivel del mar; todas ellas crecen en la parte este de la montaña, es decir que tienen una preferencia al sol de la mañana hasta la media tarde.

A la fecha, hay que hacer mucho esfuerzo para encontrar plantas pequeñas o nuevas. Estas están a disposición del ganado y de los campesinos de la zona que usan para diversas tareas.

Es por ello que se hace difícil, sino imposible, que estas plantas puedan reproducirse naturalmente en el lugar.

Todas estas acciones hacen suponer que, en unos cuantos años más, esta hermosa especie desaparecerá de la flora boliviana si no se toman medidas de preservación inmediatas, según el investigador boliviano Rafael Musch, uno de los expertos más reconocidos actualmente sobre el estudio de la Puya en Bolivia.

CUADRO

Ficha biológica
Nombre científico: Puya raimondi
Nombres comunes: Puya raimondi, ckara, titanca, ticatica, santón, keshke, púa.
Familia: Bromeliáceas (la misma de las piñas).
Distribución: Andes de Bolivia y Perú. Por encima de los 3.800 metros sobre el nivel del mar. En Bolivia se la puede encontrar apenas en dos zonas: Vacas, en Cochabamba, y Comanche, en La Paz. En Perú se preocuparon más por evitar su extinción y se la puede ver en Calipuy, La Libertad; Cala Cala, Puno; Titankayocc y Pampa Galeras, Ayacucho; Calca, Cusco; Huaros, Lima; Cordillera Blanca, Ancash; Pachacayo, Junín.
La planta puede vivir hasta cien años. Florece una sola vez y la inflorescencia puede alcanzar más de diez metros de altura.

Cae otro mito

Popularmente se la conoce como un cactus, pero no hay punto de comparación, es como relacionar un pollo con una ardilla.

CUADRO

La inflorescencia más grande: Miles de flores blancas

La inflorescencia está compuesta de 8 a 10 mil flores de color blanco a verduzco, dispuestas en pequeños tallos horizontales, los que se agrupan en un tallo vertical de más o menos 50 cm de diámetro y hasta 4 metros de altura. Después que las flores son polinizadas entre noviembre a enero, las semillas están maduras 3 a 4 meses después.éstas están en cápsulas que en conjunto por planta producen millones de semillas livianas y fáciles de ser transportadas por el viento a largas distancias.

Hijuelos quemados

Cabe hacer notar que las bromelias tienen la particularidad de reproducirse también vegetativamente, formando hijuelos alrededor de la planta. Esta característica no se puede observar en las puyas de Bolivia porque son quemadas al llegar al estado adulto.

CUADRO

¿Quién fue el descubridor de la Puya?

Antonio Raimondi nació en Milán el 19 de setiembre de 1826. Desde la infancia, reveló una verdadera pasión por las ciencias naturales, que lo atraían irresistiblemente. Adolescente apenas, adquirió la obra de Buffon con sus ahorros de colegial y equipó un pequeño laboratorio. Propenso al dibujo y a la pintura, el Conde Carenzi Galezzi, que fue su amigo, vio no menos de 1.200 acuarelas de plantas pintadas por Raimondi niño aún.

Al pasar los años, los libros, los jardines, el laboratorio resultan insuficientes para la ansiedad de saber del joven Raimondi.

Efectúa sus primeras excursiones por la alta Lombardia, especialmente en el valle de la Valtellina, donde estudia, escruta, analiza plantas, flores, fósiles e insectos. Así transcurre su infancia y su primera juventud. Pero luego entra el drama de la vida. Desde 1839 funcionaba en Piamonte, Lombardía y Toscana un Congreso de Naturalistas que se reunía cada año en una ciudad distinta (Pisa, Turín, Florencia, Pádua y Milán), Congreso que, a más de los fines específicos de su índole, servía de pretexto a las actividades revolucionarias de los patriotas del resurgimiento.

La adolescencia revelaba el científico en potencia. La juventud revelaba ahora al patriota en acción. En efecto, al estallar los movimientos revolucionarios de 18448, se ve a Raimondi empuñar el rifle y contribuir a la expulsión de los austríacos de Milán.

Junto con otros tres compañeros de destierro se embarca en Génova a fines de diciembre de 1849 en el bergantín "Industria" y después de siete largos meses de navegación, ve por primera vez las costas de Perú en julio de 1850.

Apenas llegado a Lima se lanza, con el entusiasmo y la vehemencia del hombre de ciencia ya maduro, por los alrededores de la capital y ha visto e identificado ya plantas como la higuerilla, la Passiflora, la "Lantana camara", pero lo que quiere es ver la vegetación tropical que conoce por los libros. Sin embargo, ante la falta de recursos económicos, Raimondi se resigna momentáneamente buscando una ocupación adecuada a su temperamento y se dedica sistematizar el Museo del Colegio de la Independencia - transformado luego en Facultad de Medicina y al año siguiente le confía la cátedra de Zoología y Botánica.

Experto boliviano

Rafael Musch de la Rocha es uno de los investigadores más reconocidos mundialmente sobre la Puya Ramondi. Cochabambino, con estudios en la Escuela Técnica Superior Phillips Holzmann de Frankfurt, Alemania, en Agronomía, especializado en floricultura, manejo de viveros y jardines botánicos.

Trabajó en el Jardín Botánico Palmengarten en Frankfurt, en su colección Botánica de Orquideas, Bromelias, Palmeras, plantas útiles tropicales, insectívoras y otras.

En casi 20 años de viaje, la colección de Raimondi era: 708 ejemplares de rocas, 2.000 de fósiles, 20.000 de plantas, 500 de semillas, cortezas, resinas y maderas, 2.000 de moluscos, 4.000 de insectos. 1,265 de pájaros, 72 cráneos y 300 objetos de etnografía.
Extracto del texto de: "L'Albo D'oro degli Italiana nel Perú".